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19 Sep

DIARIO DE OTRA REALIDAD - Visita del pasado - Parte 5

Publicado por Sergito  - Etiquetas:  #Historia: "Diario de otra realidad"

VISITA DEL PASADO

Parte 5

 

Desperté con la luz del sol entrando por la ventana abierta de par en par de mi habitación. Tenía sudores fríos y una resaca descomunal. Llevaba la ropa puesta, excepto los zapatos. Todo había sido un sueño, o eso me parecía. “Joder… Tan real que parecía…”. Me levanté de la cama como un muerto resucitado y empalmado. Cerré la ventana y bajé a media altura la persiana. Odio el sol con la resaca. La cabeza me daba vueltas. Me quité la camiseta húmeda por el sudor. Caminé con vaivén hacia el aseo. Me miré en el espejo. “Te has superado, estás peor que patético”. Me lavé la cara y fui a la cocina a beber agua fresca para quitarme la sequedad de la boca. Medio litro de la botella y recuperé parte del sentido. Miré la hora, las dos del mediodía. “Joder qué tarde, ¿qué ocurrió anoche?”. Traté de hacer memoria, pero no recordaba nada más después de la barbacoa. En cuanto empezó a bajarme la erección me fui al aseo a descubrir los cubatas que me había tomado. Por cada tres o cuatro segundos sumaba un cubata. Uno, dos, tres, cuatro, cinco… “Juro que jamás vuelvo a beber” – Me dije sin quitar los ojos del fondo del wáter.

Cuando terminé, noté unas voces cercanas que dialogaban, parecía como si viniesen de la televisión. No puede ser, estaba apagada cuando pasé antes por el salón. Volví a comprobarlo. Me quedé congelado. Había una persona sentada en la plaza de en medio del sofá. Es imposible. No puede ser. Me acojoné al verme a mí mismo, sentado en el sofá mirando tranquilamente un programa de la televisión. Sonreía, estaba concentrado, disfrutando del programa de la tele. Me entró el pánico. No sabía ni qué hacer. No sabía qué pensar. Si creer que era una mala jugada de la resaca. Se me apelotonaron cuarenta mil razones, a cual más inverosímil, de lo que estaba viendo en el salón para entenderlo y tranquilizarme. Me daba miedo acercarme. Por si reaccionaba y me metía un susto de muerte. Estaba tan quieto como un muñeco de porcelana. No parpadeaba. Pero respiraba. Llamar a la policía. “Hay un desconocido exactamente igual que yo en mi salón”. Absurdo. Empezaron a entrarme las paranoias. Me aterraba encontrármelo de cara si le quitaba la vista un momento.

De pronto sonó mi teléfono móvil. Corrí a buscarlo a la habitación y volví para no perder de vista a mi otro yo. Seguía donde estaba. Miré el móvil. Era mi madre:

-          Hola mamá.

-          Hola hijito, ¿qué tal? ¿Qué haces?

-          Bien, aquí… estaba… estaba viendo la televisión – Respondí sin apartar la vista de mi otro yo.

-          ¿Qué tal el primer día? ¿Ha ido todo bien?

-          Si, no ha habido ningún problema. Ya he conocido a algunos vecinos. Me invitaron anoche a una barbacoa.

-          ¡Anda mira qué bien! Me alegro entonces. ¿Te falta algo? ¿Necesitas que te mande alguna cosa?

-          Por el momento no. Tengo lo necesario para sobrevivir.

-          Está bien. Bueno, me llamas si necesitas cualquier cosa.

-          Sí mamá, un beso.

Cerré el móvil, y lo dejé sobre la barra americana de la cocina. Volví a la habitación a por el tabaco. Saqué un cigarrillo.

-          ¿Quieres un cigarrillo? – Le dije a mi otro yo.

No respondió, ni siquiera se inmutó. Ya me estaba acostumbrando a verlo, aunque el miedo por lo desconocido no me abandonaba. Pero no podía permitir que esto siguiera así. Por lo que le eché valor y crucé el salón hasta el sofá. Me senté a su lado. No sucedió nada. Lo miré fijamente. Notaba algo extraño. Era como mirar mi propio reflejo, pero había algo en él que no sabía cómo explicar. Como si estuviese menos cansado de la vida, con más vitalidad.

Miré la tele, estaban retransmitiendo el típico concurso del mediodía. No me apetecía verlo. Cogí el mando e hice zapping sin quitarle los ojos a mi otro yo. Seguía sin reaccionar. Manteniendo la sonrisa del principio. Me encendí el cigarrillo. Solté la primera calada y del susto casi me atraganto. Mi otro yo me estaba mirando. Me levanté despacio en dirección a la cocina, aunque  realmente prefería salir por patas del piso. “Controla la situación”. Noté que me seguía con la mirada. Lo comprobé y en efecto, me estaba mirando descaradamente. Apagué el cigarro con el agua del grifo y tiré la colilla al cubo de la basura. Volví a mirarlo, y de nuevo estaba concentrado en la televisión. “Si me va a tocar esto cada vez que me encienda un cigarrillo…” – Pensé.

Tenía hambre, así que cogí del armario una lata de albóndigas con guisantes para comer. Mientras se calentaban en el microondas, puse un mantel pequeño y los cubiertos en la barra americana.

-          Por esta vez te dejo que te quedes ahí. Pero mañana comeré yo en el sofá. ¿Quieres un plato de albóndigas?

Nada. Ni caso.

Terminé de comer y volví a sacar otro cigarrillo y lo encendí. El cigarrillo después de la comida. ¡Qué satisfacción!

Volvió a mirarme.

Lo que sospechaba…

Me lanzaba una mirada tan profunda, que podría atravesar una pared de cemento. No decía nada, solo se limitaba a mirarme. Sin cambiar su expresión. Me ponía nervioso. Muy nervioso. Tanto, que hasta me quitaba las ganas de fumar. La mirada tiene más poder que las palabras. Saqué la conclusión cuando recordé los sermones preocupantes de mi pareja. Todo lo que decía era cierto, pero nada nuevo. Ese es el problema. Éste a pesar de estar callado todo el rato. Me decía más. Creo que por una vez, me estaba escuchando más a mí mismo, sin la influencia de nadie. De mí mismo. Únicamente. Eso es lo mejor. Aquel otro yo, era yo de verdad, lo único que nos diferenciaba era que uno era fumador y el otro no. Esas fueron mis primeras conclusiones. No sabía si me equivocaba. Pero de lo que sí estaba realmente seguro, es que cualquier día dejaría de fumar definitivamente.

No basta con mirarse al espejo para reconocernos a nosotros mismos. Mira mas allá para descubrirlo...


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Mireia | calcolo gravidanza 02/21/2012 20:10


me quedo con la intriga

rimanere incinta 11/25/2011 18:01


Preciosa historia

Virgy 09/19/2009 00:59

ME ENCANTA! Estoy deseando leer mas!!! Tienes talento! Si señor!

Acerca del blog

Entrar en mi Blog, es como encontrar cada noche y en el mismo rincón de un callejón sin salida, un baúl lleno de historias y pensamientos de un desconocido. Si lo abres con frecuencia, llegarás a conocerlo a través de sus palabras.