¿SOCIEDAD O PERSONALIDAD?
Viendo el programa de "De Buena Ley", ha salido un caso, bastante interesante, como tantos otros. Pero éste en particular, me ha llamado la atención, ya que estoy seguro que la mayoría de nosotros hemos pasado alguna vez una situación parecida, sino con el mismo ejemplo, sí por otro motivo. Voy a resumir brevemente en qué consistía el caso de hoy, y partiendo de ello, abriré de manera más general la cuestión que me ha animado a escribir sobre ello:
Una mujer es víctima de las burlas de sus compañeros de trabajo, porque a sus treinta y tantos años no tiene pareja. Ella, cansada y deprimida por esa situación, decide contratar a un actor para que haga el papel de pareja en una fiesta entre compañeros de trabajo, y de esa manera, callar de una vez las burlas persistentes de sus compañeros.
Básicamente ese es el caso, los sucesos que ocurrieron para que acudiese al programa ya es lo de menos para el motivo de mi artículo. A mí me interesa hablar más de la parte piscológica y social de éste caso.
La víctima es una mujer, pero voy a tratarlo como si pudiese darse la situación en un hombre, ya que no soy sexista, y excepto en la reproducción sexual que tenemos asignado cada uno su función propia, no me gusta hacer en lo demás discriminaciones por sexo.
Por una parte me da pena, y por otra no. Lo primero que me llama la atención es, si tener treinta y tantos años y estar sin pareja, es motivo para burlarse. No creo que la gente con la que convives diariamente; si te aprecian y te respetan, sean capaces de hacer algo tan cruel. Eso es más propio de la gente que cumple la descripción contraria. Gente que no les importa como te sientes. Que sólo van a ser malos con la gente que saben que pueden serlo, y encima atacan en grupo. No serían capaces de reírse descaradamente de esa persona si no tienen a nadie delante que les acompañe. Primero porque no tienen agallas, y segundo, porque la gracia no está en el problema de la persona, si no en hacer que entre todos se transforme en una gracia con la que divertirse.
Nos dejamos llevar muchas veces por la reacción de los demás, no somos capaces de parar ese círculo por miedo a que nos excluyan de él y nos conviertan en otra víctima más. Es muy triste eso. Está claro que el ser humano es un ser social, pero social tanto para lo bueno como para lo malo, por eso que la sociedad es algo esencial para el ser humano.
¿Cuántas veces habremos reaccionado de manera contraría a como de verdad hubiésemos querido actuar o hablar para no ser el hazmereir de los demás? Es un comportamiento humano, por lo que nadie puede negar el haberlo experimentado. Pero, que sea un comportamiento humano, ¿significa que sea positivo para nuestra persona? Como todo y para todo, hay un límite que nos lo dictaminamos nosotros mismos. Y he aquí donde le doy la vuelta a la cinta y expongo la parte por la que he mencionado antes que la situación de la mujer no me da pena.
A esa edad, se supone que hemos cultivado una personalidad a base de experiencias, educación, puñaladas por la espalda, recompensas por nuestros sacrificios, etc... Digo, se supone, porque como se suele decir, en éste mundo hay de todo. Nos creemos más maduros que otras personas que conocemos, y hasta somos capaces de decírselo para autopremiarnos a nosotros mismos: "¡Madura de una vez!" Pero ¿y al revés?, todos conocemos a alguien que sabemos que es más maduro que nosotros, pero jamás se lo diremos: "Te admiro, eres una persona más madura que yo". Lo más equivalente que podríamos decir sería algo como: "Eres una persona con dos dedos de frente" o "Contigo sí se puede tratar como personas adultas".
- La comparación similar sí es posible.
- Reconocer que la madurez del prógimo está por encima de la nuestra, nunca.
- El caso inverso, cuantas más veces, mejor.
Cómo somos los seres humanos...
La madurez es un tema muy complejo, abarca muchos puntos de la persona, pero si nos centramos en la personalidad. Relaccionamos la personalidad, con la capacidad de saber decidir por uno mismo aún cuando se nos eche encima la sociedad. ¿Te preocupa? ¿Sería peor si no hicieses las cosas como realmente quieres? De una manera o de otra, desencadena finales diferentes, igual que un libro de lectura de "elige tu propia aventura". Tú decides, pero decide por tí y no por cómo quieren los demás, y aunque te quedes solo, a veces es mejor estar solo que mal acompañado. Si ésta mujer hubiese hecho frente a las burlas de sus compañeros, mostrando una actitud más positiva y una personalidad más luchadora para hacer cara al primero que se hubiese atrevido a burlarse de su situación, probablemente estaría sola, pero se habría ahorrado el problema, y es eso lo que importa, saber manejar las situaciones para después evitar los problemas que excusamos su raíz en los demás.