MURALLA PÚNICA DE CARTAGENA
El Centro de Interpretación de la Muralla Púnica alberga los restos, únicos en el mundo, de la antigua muralla que defendía la primitiva Qart Hadasht, la actual Cartagena. Está situada en la ladera sur del Monte de San José, una de las 5 colinas que rodean la ciudad, y está datada sobre finales del siglo III a.C. coincidiendo con la fundación de la ciudad por el general cartaginés Asdrúbal en el año 227 a.C.
El Centro de Interpretación, además de la muralla, también alberga los restos de la cripta de la Ermita de San José datada de los siglos XVI-XIX. La Muralla púnica de Cartagena es un yacimiento arqueológico del siglo III a. C. en el que se pueden contemplar las primeras murallas de la ciudad construidas por los cartagineses. Se trata de un yacimiento de enorme importancia puesto que son uno de los pocos restos de la civilización cartaginesa que quedan en España y son testigo de uno de los episodios más importantes de la Historia Antigua del Mediterráneo: la Segunda Guerra Púnica.
En el año 227 a. C. el general cartaginés Asdrúbal el Bello funda la ciudad de Qart-Hadasht (en púnico "Ciudad Nueva"), probablemente sobre un primitivo asentamiento ibérico denominado Mastia. La ciudad se ubicaba sobre una península en medio de una bahía y contaba con cinco colinas, dos de las cuales se situaban a la entrada del istmo, por lo que presentaba una situación inmejorable para la defensa militar.
Los restos que hoy se pueden contemplar de la muralla púnica son justamente los del lienzo de muralla, que se extendía justo a la entrada del istmo entre los cerros de San José y Monte Sacro. La muralla sigue modelos helenísticos: está compuesta de un doble paramento paralelo de tabaire (piedra arenisca local) que conserva una altura de más de tres metros.
Entre ambos muros, separados entre si por seis metros, se encuentran, a intervalos regulares, otros muros levantados con el aparejo conocido como "opus africanum" que al unirlos entre si, dan lugar a una serie de estancias (casamatas) que en ocasiones están comunicadas entre ellas y cuyo acceso se realizaba a través de vanos abiertos en el muro interior. Estos muros perpendiculares servían de apoyo para la construcción de un camino de ronda que permitía una mayor fluidez en las tareas defensivas.
En el transcurso de la Segunda Guerra Púnica, en el 209 a. C., el general romano Escipión el Africano sitia la ciudad, y tras una dura batalla en la que se tuvo que asediar la plaza tanto por mar como por tierra, toma la ciudad de Cartagena y pone fin al dominio cartaginés del sur de la península ibérica. Restos del incendio provocado por la batalla se han encontrado en las excavaciones de esta muralla.
Fuente de información histórica: www.ctpedia.es
Enlace de interés: http://www.cartagenapuertodeculturas.com/



