TE CONOZCO DESDE SIEMPRE
Te conozco desde siempre... No pueden hacerse ni una ligera idea del poder causa-efecto que me ocasionó esta frase en el momento de escucharla aquella noche, como si de un mensaje caído desde el cielo se tratase. Ni yo mismo sabría encontrar las palabras adecuadas para describirlo, y eso que ya tengo experiencia en el lenguaje de las palabras. Lo cierto es, que el impacto fue de tal envergadura, que se ha quedado grabado en mi mente como un tatuaje, para siempre.
Aún lo sigo sintiendo igual, y tiemblo del cosquilleo que me recorre por todo el cuerpo cada vez que la vuelvo a escuchar. Se ha convertido en una muralla infranqueable, porque muchas canciones han llegado después, pero pocas han conseguido subir como mucho hasta la mitad del muro que se asentó con tanta firmeza y solidez gracias a esta canción. Fue la primera y la más importante. Y lo digo de corazón, no estoy delirando.
Es como cuando digo que, solo tengo ojos para ti, la gente que me conoce lo sabe, cuando solo tengo ojos para una persona, el resto desaparecen, y no veo a nadie más en el mundo hasta que no haya salido, mayoritariamente malparado, de ese trance que llega a paralizar hasta mi sentido del tiempo.
Quisiera poder decir mucho más de lo que significa, pero repito como al principio que no encuentro las palabras exactas. Le doy vueltas al cerebro pero no hay manera. Tal vez porque no se encuentren en el cerebro, tal vez están en una parte tan escondida del corazón que hasta el momento nadie ha logrado tocar. O tal vez, son palabras que no se han descubierto aunque existan. Si algún día esos ojos pudiese ver, ¿quien sabe? Me ayudaría a descubrir otra parte de mí que jamás pensé que podía existir. Pero de momento, no lo sé, tan solo puedo esperar sin esperar que las cosas sucedan como quisiera que fuesen a suceder, porque si lo hago... ¡Buf! Qué pinchazos más molestos irrumpen en mi alma cuando siento que se aleja.