VIENDO ESCENAS DE SEXO CON LOS PADRES
Quiero hablar de un tema que a todos nos da mucha vergüenza, yo lo sé, y que nadie diga que a él no… ¡porque sí! Es una experiencia que me ha pasado varias veces cuando era más pequeño, y que seguramente a muchos también os ha pasado alguna vez.
Cuando vamos a ver una película en el salón, felizmente acompañados de nuestros padres. Y durante la película, aparece una escena de sexo… (¡Ohhhh! ¡Noooo! ¿Por qué?)
Da una extraña sensación muy tensa. No es lógico que veamos escenas de sexo con nuestros padres. Es una sensación que previsiblemente va creciendo conforme pasan los segundos. Además que inconscientemente nuestro cuerpo reacciona con una mecánica que parece programada para todos por igual y la cual no podemos controlar. Se describe en tres pasos:
1º La pareja protagonista, se están besando…
Tú piensas, ¡Qué bonito! ^_^
2º Se van acalorando…
Tu expresión se vuelve hipnótica y aprietas con fuerza los labios sin decir una palabra.
3º El hombre empieza a meterle la mano a la mujer por debajo de la falda…
Tu cara se transforma en la de pocos amigos, tu cuerpo se queda completamente anquilosado, da miedo hasta rascarse sin nos pica la cara en un momento así.
Están tu papá y tu mamá a cada lado del sofá y tú en el medio, sabiendo lo que va a pasar, e inevitablemente pasará. Aún así, suplicas entre dientes:
- "Por favor, no hagan el amor… ¡no hagan el amor!… No hagan…"
Y de repente… ¡¡ZAS!! ¡¡AAAAHHHHH!!... ¡¡OOOOHHHHH!!... ¡¡AAAAHHHHH!!... ¡¡OOOOHHHHH!!... Con un popurrí de posturas y un saxofón que suena de fondo.
¡Nooo!… ¿Por qué?… ¿Por qué? Que además es una escena de sexo forzada ¡no tiene nada que ver con la película! Silvester Stallone con Sharon Stone. ¿Para qué tienen que hacer el amor si al final de la película él va a desactivar las bombas igualmente? No importa si tuvo relaciones o no.
Y lo gracioso de todo, es cuando salta la primera broma de tu papá:
- ¡Buena Sergio! - Y te da una palmada en el hombro. - ¡Te grabaron bien! ¿eh?
O dice:
- ¡Jaja! ¡Esa también la hago con tu mamá! - Te guiña un ojo y te da golpecitos con el codo.
- Papá soy tu hijo, no tengo por qué escuchar eso. ¡No quiero escuchar eso! - Le suplicas.
Es una mierda, porque encima la imaginación se activa por su cuenta y te imaginas de pronto a tus padres teniendo relaciones sexuales.
Si alguna vez os ha pasado una situación así o parecida, os invito a que contéis un poco cómo lo vivisteis. Así por lo menos no me sentiré como el único desgraciado que tuvo que pasar un momento así de bochornoso.